4. Una imagen increíble



    Una imagen encontrada. Un objeto. Una imagen. Dos imágenes tumbadas junto a un objeto gigante. Unas ganas inmensas de ir al baño. Un baño inmenso. Un objeto. Corren tres galgos junto a una imagen que también corre. Un objeto en movimiento muy rápido. Una cámara de vídeo persiguiendo a un objeto en movimiento. Un objeto tirado en el suelo de un baño sobre una imagen. Una cámara de vídeo sobre el objeto. Puede que existan párrafos unidos contra la rotundidad de las imágenes. El texto de la pared parece una imagen. No lo parece; lo es. Es una imagen. Existen imágenes que se leen como libros. Existen párrafos llenos de imágenes, quizá mentales, quizá reales. Existen imágenes reales, y otras no tanto. La sensación de estar flotando en una página en blanco. Hay un espacio mal situado entre dos palabras. Es decir, hay dos espacios entre esas dos palabras. Ese espacio formado por espacios forma una imagen. Se pronuncia, es evidente, está aquí. El espacio entre las palabras podría ser un estómago. Los estómagos flotan en el espacio. La negrura del infinito es un estómago vacío. El infinito ocupa un lugar en el vacío, como mi estómago. Tú ocupas un lugar en mi estómago, como las dagas. Cuatrocientas doce dagas vistas desde lo alto de un roble forman una imagen increíble, pero lejana. Cuatrocientos doce robles vistos desde la negrura del espacio forman una imagen terrible, triste, también lejana. Una imagen desmesurada, tan grande como un dormitorio. Cuatro paredes que aparentan ser esféricas. Una esquina doblada sobre sí misma que me susurra barbaridades. Cuatro paredes plegadas sobre mí mismo me desean buenos días; los días más increíbles del mundo. El espacio entre soles que se considera valioso es el espacio entre lunas que lloro a las cinco de la mañana. El inmenso espacio entre nuestros cuerpos, incluso cuando dormimos juntas. Tira de una cuerda un chico cuyos pies se hunden en la nieve; la cuerda está atada a un árbol de piel gruesa. Una pantalla sobre la nieve. Una cámara de video observa al chico. Otra cámara de video observa la nieve desde lo alto de una tormenta. Una imagen en blanco. Una pared blanca que contiene cientos de imágenes también blancas. Una mente en blanco sin imágenes. La necesidad vital de construir paredes en blanco. Existen paredes en blanco bajo las cuales duermen mantos cercenados. ¿Es un manto cercenado un trapo de tela cortado en dos? Soy un trapo, cercenado, cortado. Mi estómago es un manto que hierve descontrolado. Mi cuerpo es una imagen controlada de aquello que sufro, una imagen para otras personas. Una imagen compartida. ¿Soy una imagen compartida o una pared en blanco? Tú, que eres pared en negro, enséñame a sajar sin herirme. Puedes hundir dedos como colmillos y coger las esmeraldas de mis flemas. Tus labios son una imagen atroz. Tus lenguas son imágenes irresistibles e innecesariamente estrechas. Existe un cuerno de marfil sobre la butaca del comedor. Permanecen los ojos de un venado instalados en un cráneo colorado. Reposa sobre ese mismo umbral un rifle de caza mayor color marfil. El color marfil es un color irónico. Reposar en la butaca de un comedor junto a un cuerno de marfil es una imagen innecesaria, errónea. Arde la casa de mi padre conmigo dentro. Un padre desierto entre su boca y la mía. Existen miles de litros de agua incapaces de sofocar mis imágenes, increíbles todas ellas.